Con gran participación y en un ambiente de grata convivencia se llevó a efecto en la Terraza del Restaurant Mangos la cena de fin de año ofrecida por el directorio de la Cámara de Comercio Detallista y Turismo de Iquique a la prensa local. En la imagen una secuencia de esta velada de fin de año.
Luego de las intensas gestiones realizadas por la Cámara de Comercio Detallista y Turismo de Iquique A.G., ante las autoridades provinciales y comunales, en un operativo conjunto de varios servicios públicos, se erradicaron a los comerciantes ambulantes ilegales de los sectores de Vivar y Tarapacá, que se habían empoderado de ambas calles impidiendo el libre tránsito de las personas, y acceso al comercio establecido minoristas.
La medida ha sido ampliamente comentada en forma favorable por las familias iquiqueñas, los consumidores locales y los propios comerciantes detallistas.
Amplia satisfacción reina en el comercio local por el pleno cumplimiento de lo acordado en la mesa pública y privada que se constituyó con la finalidad de erradicar el comercio ilegal e informal del sector céntrico de la ciudad.
El gobernador provincial Francisco Pinto Magariaga y el alcalde Mauricio Soria Macchiavello habían anunciado tal como lo señala el titular del diario La Estrella adjunto, que durante el mes de noviembre se erradicaría el comercio ilegal y cumplieron con su palabra.
Ahora se espera que la medida se extienda en el tiempo, más aún cuando en enero del 2018, se espera la llegada del Santo Padre que atraería a más de 500 mil personas, y se espera un incremento del comercio ilegal.
Otra de las grandes satisfacciones que recibió el comercio detallista establecido fue que la Feria de Navidad no se instalara este año en el sector central.
El alcalde Mauricio Soria Macchiavello se había comprometido con los directivos de la Cámara de Comercio Detallista en tal sentido y cumplió plenamente su palabra.
No hubo Feria este año en el sector céntrico de Iquique, lo que generó tres efectos importantes. El primero es que la familia iquiqueña se volcó a las tradicionales calles de Vivar y Tarapacá, en segundo término se registró aumento en las ventas y por último se observó una sustancial baja en la delincuencia.